Un artículo publicado en la revista Pediatric Research muestra

MAGAZINE de CIENCIAS 2015

Una gota simétrica (arriba) se forma en una superficie recta con nano-pilares, mientras que en una superficie inclinada 


Freire criticó en forma implacable a las formas tradicionales de educación, convirtiéndose en uno de los principales motores de la revolución educativa en Brasil. Junto a su esposa, Elsa -otra gran educadora-, elaboró un innovador método de alfabetización vinculado a los intereses de los desamparados que desarrolló en su ciudad natal. Este modelo se basaba en una educación construída sobre el diálogo, permitiendo a cada persona contribuir en su desarrollo personal. Freire logró que la educación abandonara su función domesticadora para transitar un camino hacia la libertad, su objetivo era la concienciación de las personas como individuos, y así evitar la masificación.
En 1969 publicó su más conocido libro: "Pedagogía del oprimido", traducido a varios idiomas. Un año más tarde fue invitado a unirse a la Oficina de Educación del Consejo Mundial de Iglesias (CMI), donde colaboró durante 9 años. Allí influenció notablemente la orientación y la metodología de la formación ecuménica: Freire fue un cristiano creyente y convencido y entonces se adhirió al ecumenismo. Desde allí tuvo gran influencia en la elaboración de la Teología de la Liberación (en particular, en la vida de las comunidades eclesiales de base).
Paulo Freire pudo volver a su Brasil natal sólo cuando terminó la dictadura. Hacia 1980 pudo enseñar también en la Universidad de Campiñas y en la Universidad Católica de San Pablo.
Murió 17 años después, el 2 de mayo de 1997, en Río de Janeiro. Freire dejó un legado de compromiso, amor y esperanza a los oprimidos de todo el mundo y un sistema educativo más igualitario en todo Brasil.
No fue el pensador y educador más significante del siglo veinte, pero sus innovaciones tuvieron un impacto más que considerable en el desarrollo de la práctica y, particularmente, en la educación informal.
El nuevo papel, desarrollado por científicos del laboratorio de Celulosa y Papel del Centro de Investigación Forestal (CIFOR) del INIA, no pierde calidad en cuanto a propiedades mecánicas y su blancura mejora hasta un quince por ciento respecto a su antecesor. El estudio, publicado en la revista Bioresource Technology, asegura que para blanquear pastas de celulosa en la fabricación de papel, los métodos químicos convencionales utilizan reactivos costosos o compuestos clorados que se caracterizan por la emisión de sustancias tóxicas y difíciles de eliminar del medio ambiente. Sin embargo, el nuevo método de blanqueo de pastas utiliza un reactivo natural no contaminante, como son las enzimas. De esta forma, es posible disminuir el uso de otros productos perjudiciales o que tienen un coste elevado para la industria como el peróxido de hidrógeno, informa SINC (Servicio de Información y Noticias Científicas). Las enzimas utilizadas, denominadas lacasas fúngicas, proceden del hongo Pycnoporus sanguineus y actúan eliminando la lignina, una sustancia que le da el color parduzco a la madera, sin alterar otros componentes beneficiosos como la celulosa, responsable de la resistencia del papel. Sin embargo, aunque el nuevo sistema es más ecológico porque disminuye el uso de reactivos y por tanto la emisión de contaminantes, los autores señalan que las etapas químicas no se pueden sustituir totalmente. María Eugenia Eugenio Martín, coautora del estudio e investigadora del CIFOR-INIA, asegura que “las enzimas ayudan al proceso pero no tanto como para emplearlas sin esos productos. Por eso actualmente las investigaciones se centran en el uso de las enzimas como pretratamiento para conseguir blanquear la pasta del papel”. Los científicos se muestras bastante optimistas a la hora de pronunciarse sobre la posibilidad de utilizar las lacasas en la industria papelera: “la enzima es eficaz a altas temperaturas, lo que facilitará su implantación dentro de las secuencias industriales de blanqueo. Para ello, primero habrá que evaluar si el coste añadido por la introducción de una etapa más al ciclo de blanqueo compensa al ahorro total de reactivos químicos”.

Su obra más reciente, el Auditorio Oscar Niemeyer, en Ravelo, Italia, es reflejo de su postura estética e historia personal, por lo que es inevitable que remita a sus proyectos anteriores pero con un lenguaje contemporáneo, que bien puede competir con cualquiera de los proyectos que se realizan actualmente en las ciudades más importantes del mundo. El proyecto se levanta sobre un acantilado ubicado en la costa sur de Italia. Ni el diseño ni la construcción de esta obra fueron una tarea fácil, pues el terreno donde se desplanta tiene una forma irregular muy estrecha, además de una acentuada pendiente. El espacio de 1,500 metros cuadrados, alberga un auditorio con capacidad para 400 personas, un escenario semicircular de 167 metros cuadrados, un estudio de grabación, una sala de ensayo y 107 lugares de estacionamiento ubicados en el exterior.
Hasta ahora, y durante unos 80 años, la hipótesis más aceptada sobre la aparición de la vida en nuestro planeta ha sido la llamada “teoría del caldo (o sopa) primordial” (también llamada del caldo primigenio, del caldo de la vida o del caldo primitivo). Este concepto fue acuñado por el biólogo ruso Aleksandr Oparin quien, en 1924, postuló que el origen de la vida en la Tierra se debe a la evolución química gradual a partir de moléculas basadas en el carbono, todo ello de manera abiótica.
Aprovechamiento de la fuerza geoquímica. Así, según explican los investigadores, las células vivas actuales presentan el mismo tamaño de gradiente químico, y, crucialmente, la misma orientación -positiva hacia fuera y negativa dentro- que las vesículas inorgánicas a partir de las cuales surgieron. Por tanto, las primeras células debieron aprovechar una fuerza creada geoquímicamente, y aprendieron a hacerla suya. Esta transición, según los científicos, resultó vital. Por ello, hoy día, todos los organismos son quimioosmóticos: porque han heredado eso de la época y lugar en la que evolucionaron las primeras células. De otra forma, no habrían podido evolucionar. Para los investigadores, es casi imposible considerar que la vida podría haberse iniciado sin quimioósmosis. La teoría de la fermentación de la sopa primordial como origen de la vida está obsoleta, aseguran, puesto que es una idea que data de una época en la que no se comprendía bien lo que era la ATP. 

La Ciencia y la Tecnologìa ofrecen al hombre la medicina màs recorfortante y màs segura pues aumenta la calidad y prolonga la vida. Y si hoy en dìa hay alguna persona que todavìa no ha incorporado a su vida, la relatividad, la teorìa de la evoluciòn, el ADN, y la inteligencia artificial, le serà difìcil entender el tiempo que vivimos.
Profesor Enrique Luis Liccardi Sañudo